Omar Segundo reclamaría el pago de la expropiación de Alpesca

Diario de Madryn – Pto. Madryn

En menos de un mes, Omar Segundo logró dos sobreseimientos definitivos en causas vinculadas a Alpesca. El 27 de agosto, el caso por el crédito de 10 millones de pesos que el estado de Chubut le dio a Alpesca fue archivado porque no hubo acusación fiscal. El 22 de septiembre, el juez Marcelo Nieto Di Biase dispuso el sobreseimiento de “El Cura” en el expediente por la venta fraudulenta de la compañía, merced a que los plazos procesales expiraron como resultado de una exitosa estrategia defensiva de dilatar los tiempos interponiendo diferentes recursos. Con esas dos sentencias a favor, Omar Segundo estaría en condiciones de presentarse ante el juzgado comercial que tramita la expropiación de Alpesca y AP Holding para reclamar el pago del multimillonario resarcimiento por la decisión estatal de quedarse con los bienes de la pesquera.
No obstante, ante la Inspección General de Justicia (IGJ) los accionistas que figuran como titulares del paquete accionario de las dos sociedades son Renato Aleua y su hijo. Concluidas estas dos causas, la jueza que tiene a su cargo el expediente por la expropiación de Alpesca deberá resolver quién es el beneficiario del resarcimiento, ya que la propia magistrada adujo que no dictaría sentencia hasta tanto se resuelva la causa por la venta de la compañía.
Federico Otero y su madre Rosa Chico confesaron que la “venta fue simulada”, ellos eran los presuntos compradores que posteriormente le “vendieron” las acciones al grupo Aleua. Si la venta fue ficticia, el titular de la empresa seguiría siendo Segundo y estaría hoy en condiciones de pedir que el estado chubutense le pague la expropiación de Alpesca.
Este fin de semana, el juez Marcelo Nieto Di Biase dictó el sábado el sobreseimiento del hombre al que le encontraron más de 100 kilos de cocaína en otra de sus pesqueras en 2013 y sobre el cual fue condenado, pero aún sigue libre.
En la causa por la venta de las acciones de Alpesca se cerró la causa por el vencimiento del plazo máximo de duración del proceso, previsto en el artículo 146 del Código Procesal Penal, y en orden a los alcances del art. 147 que dispone que en esos casos debe dictarse el sobreseimiento del imputado.
La estafa en la venta de la empresa Alpesca fue probada en ocasión de haberse condenado a los otros tres imputados en la causa, sin embargo, debido a la demora en el proceso que llevó al planteo de la Defensa de Omar Segundo, éste último no irá a juicio.
El fiscal Daniel Báez reconoció en la audiencia que se había sobrepasado el plazo de tres años, aunque planteó que debía considerarse el tiempo en que otros imputados estuvieron en rebeldía. Asimismo, solicitó se imprima al caso el tratamiento de ‘complejo’, en razón de las vicisitudes de la causa y las 900 víctimas del presunto hecho, y con ello poder sortear el vencimiento de los tres años. Ambos planteos, con oposición de la Defensa, fueron rechazados por el juez, en virtud de las disposiciones de la Constitución Nacional, los tratados internacionales con rango constitucional, citas de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y de la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia, en este último caso en cuanto al alcance de las mandas del art. 146 del Código Procesal Penal y del cómputo de los plazos del proceso. Respecto a otorgar al caso el trámite de complejo se rechazó el planteo por extemporáneo, teniendo presente que el mismo debe ser presentado en la etapa preparatoria, con cita al precedente “bloque de diputados Modelo Chubut”. Por último, el juez Nieto Di Biase dispuso remitir copia al Superior Tribunal de Justicia a fin de que se analice la conveniencia de iniciar actuaciones administrativas ante una eventual responsabilidad de los funcionarios intervinientes en la tramitación del proceso.

Por la ola de apagones suspenden el suministro de energía eléctrica a empresas pesqueras de Puerto Deseado

Sitio de Internet – Mar y pesca noticias patagónicas

Un total de nueve establecimientos pesqueros se encuentran funcionando con generador propio a raíz de la grave crisis energética que golpea a Puerto Deseado tras la rotura de dos transformadores que suministran energía eléctrica a la localidad.

El intendente Gustavo Gonzáles confirmó a Mar&Pesca que se decidió tomar esa decisión para poder garan-tizar la energía eléctrica con cierta reserva a los vecinos.

“Es una situación complicada pero estamos poniendo toda la voluntad para solucionarla, sabemos que las pesqueras cuentan con generadores para abastecer de energía tanto las cámaras como las plantas de proceso, y esto será por algunas horas hasta que se realicen algunas reparaciones a los transformadores dañados”, señaló Gonzáles al acotar que los cortes de energía comenzaron a registrase el día domingo y se prolongaron por varias horas durante la noche lunes y el día de ayer.

El mandatario municipal que por estas horas se encuentra en la capital de Río Gallegos donde viajó para tratar especialmente esta problemática, adelantó que en las próximas horas está previsto el arribo de per-sonal técnico a la localidad para realizar un diagnóstico de la situación y luego proceder a la reparación del material dañado.

En tanto directivos de algunas empresas asentadas en la localidad se mostraron preocupados por los in-convenientes en el suministro de energía eléctrica

“Por ahora estamos abasteciéndonos con los generadores propios, pero esto no puede extenderse en el tiempo, tenemos las plantas abarrotadas de materia prima por el inconveniente de la falta de contenedores vacíos que venimos padeciendo por desinteligencia de las navieras, tuvimos que hacerle frente a la caída de permisos de embarque y ahora sucede esto”, se quejó uno de los directivos consultados por Mar&Pesca.

De todos modos el ingreso a puerto de un buque con varios contenedores vacíos parecía al menos un prin-cipio de solución para descomprimir las cámaras de materia prima.

Actualizan vedas de merluza y condrictios en Zona Común de Pesca

Sitio de Internet – Pescare – Mar del Plata

La Comisión Técnica Mixta del Frente Marítimo estableció las medidas con el objetivo de proteger repro-ductores y juveniles.

Con el ingreso a la primavera, la Comisión Técnica Mixta del Frente Marítimo emitió las resoluciones que renuevan las áreas de veda para merluza y condrictios en la Zona Común de Pesca Argentino-Uruguaya.
En el caso de la hubbsi, prohibió la pesca específica del recurso y el arrastre de fondo en el sector delimitado por los siguientes puntos geográficos:

34°30’S – 52°18’W
34°46’S – 51°53’W
36°10’S – 53°11’W
36°20’S – 54°00’W
36°05’S – 54°30’W
La medida, que busca la protección de juveniles, estará vigente entre el 1° de octubre y el 31 de diciembre. Allí solamente estará permitido la pesca de especies pelágicas en horario diurno, y empleando exclusivamente redes de media agua.

Veda de condrictios

Por otra parte, el ente fijó el esquema para proteger reproductores y juveniles de gatuzo, pez ángel. rayas, tiburón gatopardo, cazón y tiburón espinoso, entre otras especies englobadas en la categoría condrictios.

Para este caso, desde el 1° de noviembre y hasta el 31 de marzo quedará prohibido el arrastre de fondo en el área delimitada por:

al Norte, por el paralelo 36°S y su intersección con el Límite Exterior del Río de la Plata;
al Sur, por el paralelo 37°S;
al Oeste, por el Límite Exterior del mar territorial argentino;
al Este, por el meridiano 56°00’W.
Se trata de una parte del cuadrante 3656, donde los científicos detectaron en anteriores campañas actividad reproductiva.

El adiós de un capitán

Diario La Capital de Mar del Plata

por Bruno Verdenelli
verdenelli@lacapitalmdq.com.ar

Acaba de llegar de la Anses. A los 64 años, Rodolfo Muñoz decidió que no volverá a capitanear un barco de pesca. Se terminó. No hay más tiempo para rumbear al horizonte. Tampoco ánimo de tentar al destino. Es el final de una carrera que supera las cuatro décadas de navegación, y si bien no fue abrupto, empezó a tomar forma la noche del último 8 de junio, con el hundimiento del “Rigel”.

Era el cuarto operativo de asistencia y rescate en el que le tocaba participar al experimentado marinero, pero aquella vez la tragedia lo atravesó aún más de cerca que en las anteriores: el único cuerpo que pudo extraer del agua junto a el resto de los tripulantes del “José Américo” fue el de un viejo amigo.

Muñoz conocía a Salvador “Toti” Taliercio desde los 12 años. Vivía a la vuelta de la casa de su padre, a quien también supo tratar como colega porque trabajaron juntos mucho tiempo. Lo vio iniciarse como oficial, luego hacerse capitán… Y ahora lo encontraba muerto en el medio del océano.

Hasta ese momento había hecho cientos de viajes y atravesado innumerables temporales y escenas dramá-ticas en el mar. Por caso, exactamente un año antes, en junio de 2017, Muñoz había participado en el rescate del “Repunte” con el buque “Liliana”. En esa oportunidad salvaron la vida de uno de los pescadores, y ob-servaron cómo Prefectura hacía lo mismo con otro. También consiguieron extraer el cadáver de un tercero.

En la travesía siguiente, la amenaza de un nuevo infortunio volvió a golpear la puerta de su camarote. El “Magdalena” pedía auxilio por la acumulación de agua en sus motores. Esa vez, la previsión de Muñoz hizo que contara con tres bombas de repuesto en su propio buque para prestarle a sus colegas y así evitar un nuevo hundimiento con consecuencias fatales.

Y previo a todos esos operativos existió uno que puso su nombre en los medios nacionales. En 2007, Muñoz timoneaba el fresquero “Don Cayetano”, de la empresa Moscuzza, cuando se prendió fuego el rompehielos “Almirante Irízar”, una de las naves insignias de la Armada Argentina. Por encontrarse muy cerca de su ubi-cación, las autoridades navales le ordenaron abocarse de inmediato a la asistencia. Y gracias a su rápido accionar lograron salvar la vida de los 77 marines que iban a bordo. El barco fue remolcado y mucho tiempo después reacondicionado. Hoy está en funciones.

Recuerdos

Muñoz comenzó su carrera en la Escuela de Náutica en 1976. Luego siguió en la Escuela de Pesca, empezó a navegar y poco tiempo después recibió el título de patrón de segunda. Más tarde, se convirtió en capitán.

En la década del ’80 trabajó en la empresa Alpesca, y con el “Iglú I” participó como espía civil de la guerra de Malvinas (ver recuadro). En 1996 pasó a las filas de Moscuzza.

“A mí el mar me dio todo: tanto alegrías como tristezas”, dice ahora, a punto de jubilarse. Es por eso que le duele tanto la situación por la que atraviesa la pesca local. Los barcos que se hunden, la ambición empresarial y también de los marineros, la destrucción del recurso a través de los permisos para operar entregados por el Estado “a Dios y a María Santísima”. Un sinfín de cuestiones.

Rodolfo Muñoz

Para Muñoz, que en el pasado llegó a hacer 46 viajes a altamar entre enero y diciembre, ahora “la gente está muy agresiva”. “Entre los capitanes he visto que se tiran el barco encima: los han chocado para pescar más. Agujeros grandes… ¡Lo dejan navegando solo, con piloto automático! Toman riesgos que no tienen que tomar y a la noche se la pasan rozándose. El año pasado fueron tres, el anteaño fueron dos, y este año uno. Hay barcos que se han ido a pique”, protesta.

La queja es por la locura que representan las situaciones que narra, pero la sorpresa obedece a la ambigüedad: por un lado se rescatan en las más dramáticas condiciones y por el otro compiten al punto de arriesgar la vida. “No pasan cosas peores de casualidad”, sentencia.

A baldes

A juzgar por lo que cuenta, y a pesar de que nunca tuvo que ser rescatado en altamar, los últimos viajes le provocaron a Muñoz golpes psicológicos irreversibles. Y si bien logró evitar una tragedia, la asistencia al “Magdalena” fue el primero de los embates que lo dejaron estupefacto.

“Estaban sacando el agua con baldes. Sí, (el capitán) no tenía ayuda ni bombas de repuesto… Me dijo que le entraba mucha agua por popa, le dije que se diera vuelta y me acerqué a cuatro metros y le alcancé la bomba, que con ese mar es muy difícil. En 40 minutos pudo solucionar todo, vació el agua que tenía y se fue para puerto”, explica.

Sin embargo, eso no fue el final de las complicaciones, porque al llegar a tierra el responsable del buque en cuestión no realizó la exposición correspondiente de lo que había ocurrido ante las autoridades navales. “Y la gente que bajó del barco lo largó por las redes sociales y se armó un lío bárbaro. Me llamó la Prefectura y me preguntó si le había pasado la bomba. Les dije que sí, que lo tenía anotado en el libro, y cuando llegara iba a hacer el descargo. Al muchacho lo echaron”, señala.

Que un pesquero cuente con el material indispensable para navegar y superar una emergencia depende de la empresa. Pero también del capitán, que es quien lo equipa y solicita lo necesario a la firma propietaria. “Vos podés pedir y capaz que el armador te dice no y tenés que salir con lo que tenés. Pero normalmente a mí la empresa me responde y lo que pido me lo da”, cuenta Muñoz sobre su situación personal. Y agrega: “Por ejemplo, yo esa vez tenía tres bombas nuevas de repuesto. Cuatro, dos en popa y dos en proa, y tres portátiles por las dudas. Tenés que navegar con todas las precauciones”.

La decisión

Abandonar una actividad realizada desde siempre puede ser traumático. Pero para Muñoz no lo parece. Tal vez porque la decisión de hacerlo llegó precisamente por una situación de ese tipo.

“Esa tarde se puso un viento impresionante”, recuerda sobre el último 8 de junio. Los tripulantes del “José Américo”, buque que él mismo inauguró y trajo desde Europa por orden de sus empleadores, pescaban cerca de Puerto Madryn. Terminaban la jornada y se iban. Estaba decidido. Pero el clima complicó las cosas.

“Cuando vi cómo estaba me di cuenta de que no podía navegar para puerto con ese rombo porque iba a golpear a toda la gente abajo. Estaban trabajando y se les iba a caer todo. Capeé el temporal despacito para que terminaran y cuando calmara nos fuéramos”, relata Muñoz.

A eso de las 2 de la mañana le dijeron que el tiempo había cambiado. Estaba todo listo para dirigirse nue-vamente a tierra. Sólo faltaba subir a cubierta otra vez los equipos, que colgaban de los tangones. Minutos después, cuando se levantó de la cama, al capitán le avisaron que había llamado Prefectura para afectarlos a la búsqueda del Rigel.

“Ahí me acordé que era de esta familia amiga”, revela. Nunca imaginó que a sus integrantes recién los vería días después, en un velorio.

Cuando llegaron al cruce de coordenadas indicadas por los uniformados, comenzaron a rastrillar la zona.

“Encontramos tapas, cajones, verduras, la Epirb, que es la señal que te larga por más que se hunda el barco. Sale a flote y te da la posición. Y yo tengo un equipo que hace batimetría. O sea, puedo plotear todo lo que hay en el fondo en tres dimensiones, y si lo veo al barco me lo dibuja. Entonces pegamos la vuelta y vimos un cuerpo”, narra.

Ya lo debe haber contado varias veces. Y sin embargo, al volver a hacerlo Muñoz necesita una pausa. Tragar saliva. Masticar bronca.

Y sigue: “Ahí ya había varios barcos. Uno que estaba adelante se pasó y estaban viniendo un montón más, chicos. Entonces le dije (al otro capitán) que me dejara a mí, que yo lo levantaba: hice la maniobra, le puse un traje anti exposición a uno de los muchachos, bajaron, lo enlazamos, y con la grúa lo subimos. Ahí me di cuenta que era él, automáticamente”.

El hallazgo lo conmovió. Luego, Prefectura le ordenó que trasladaran el cadáver de Taliercio -además de capitán propietario del Rigel- a Madryn y notificó del hecho a su familia.

“El día de la tragedia cuatro barcos quedaron en emergencia en la zona, ahí donde estábamos nosotros. Uno hizo un blackout, otro se quedó sin motor, antes tuve que ayudar a un compañero porque tenía una red en la hélice… Y a la noche el Rigel”, cuenta.

A pesar de que “fueron momentos meteorológicos críticos”, Muñoz atribuye las dramáticas situaciones re-gistradas a otros factores. Inclusive, recuerda que temporales “hubo peores”.

Y no duda: el más grave fue cuando se hundieron el “Angelito” y el “Amapola”, en 1990. “Yo hablé con ellos (los capitanes), venía entrando… Les ofrecí ayuda y me dijeron que no, y les dije que era la última oportunidad, que si entraba a Mar del Plata no volvía a salir: estaba llegando, y uno venía a remolque del otro”.

El relato se torna otra vez doloroso. “Yo estaba en un barco un poco más grande y les dije que podía pegar la vuelta. Me contestaron que no, que algún barquito iba a salir. Y no iba a salir nadie. Con ese terrible temporal, Prefectura no te deja salir: cuando atracamos se volaba todo. Ahí el prefecto me preguntó si podíamos salir y yo le dije que les había ofrecido ayuda y me habían dicho que no. Ya habían perdido contacto”, cierra.

Para que ese tipo de catástrofes se produzcan, existen a juicio de Muñoz factores materiales, humanos y naturales. Los últimos no se pueden controlar, pero los dos primeros sí.

“Uno piensa que a lo que tiene abajo nunca le va a pasar nada. Pero a veces son fierros viejos: hoy andan, mañana no sabés… Por ahí también vas navegando con el mejor barco y hay cabos flotando y se te meten en la hélice y te quedás parado. Y con un temporal quedarte parado…”, fundamenta sobre los recursos materiales, que dependen de la empresa y de la máxima autoridad de la nave.

Luego continúa: “Además está el error humano: normalmente, es un problema de apreciación. Para mí está feo, no me gusta, y me voy a refugio. Y viene otro y por ahí dice que está bárbaro. Es la experiencia también”.

Y por eso no todos los que están a bordo de un barco reaccionan de la misma forma ante los puntos límites. Del relato se desprende que lo que sucede en esos instantes trascendentales depende en gran parte de la decisión del capitán, pero siempre bajo la noción de la existencia de los otros. De los miembros de la tripu-lación.

“Cuando pasa no lo podés creer. Tenés que organizarte, poner la mente en frío y tratar de rescatar a toda la gente posible. Yo tengo 42 tripulantes: destino un grupo, el de cubierta, para que esté ahí, y los demás no pueden salir del barco porque se amontonan entre ellos. Tienen que ir con casco, salvavidas… Porque es un problema de seguridad y si pasa algo el culpable soy yo”, afirma.

Camaradería

Por más críticas que haga sobre el presente de la pesca, Muñoz reconoce que existe una “camaradería im-plícita” entre todos los navegantes. Y acerca de esa teoría argumenta: “Allá afuera los únicos que nos podemos asistir somos nosotros: desde el momento que tenés un problema lo primero que tenés que hacer es avisar. Si esperás una ayuda externa tarda horas, y las horas no te permiten hacer nada en esas aguas”. No hay quien no lo sepa. Si se recibe un llamado de auxilio hay que dejarlo todo, la pesca inclusive, e ir en busca de los tripulantes. “Porque hoy le pasó a otro pero el día de mañana te puede pasar a vos”, dice.

Al respecto, admite que cuando se hundió el “Repunte” arriesgó su barco y su tripulación hasta cierto límite… “Lo hice diciendo hasta acá puedo, hasta allá no puedo más. Por la gente que estaba en el agua arriesgué, pero estaba muy feo”, rememora.

Muñoz 03

Y añade: “Había olas de 8 metros al principio y después de 11. Salimos de zona de pesca para Puerto Madryn. El (el otro capitán) salió antes que yo y lo pasé. Estaba seis millas delante mío, después me fui adelante yo a 18, y cuando estoy entrando al golfo me pide auxilio. Pego la vuelta y con olas de 8 a 10 metros, a cuatro o cinco nudos, tardé cuatro horas en llegar”.

Entonces arribaron un helicóptero y un avión. No se veía más allá de 500 o 600 metros. El agua corría de costado. El viento soplaba a 60 nudos. “Era bastante fuerte”, reconoce. Había olor a gasoil… El barco ya estaba hundido.

“Ahí me dicen: ‘Hay gente en el agua’. Hago la maniobra, bastante exigido, lo tratamos de levantar a uno de los muchachos, lo teníamos agarrado, pega un golpe de mar y se nos escapa. Después salió por la popa muerto. Estaban todos boca abajo, sin salvavidas… Uno solo estaba con salvavidas, pero muerto, también boca abajo”, describe. Imaginar la escena ya de por sí es desolador.

Al menos después encontraron a uno de los marineros flotando, con vida. “A ese nos costó un montón le-vantarlo con el mal tiempo, pero pudimos. Se lastimó gente de la tripulación y mientras yo lo estaba resca-tando a él, Prefectura salvaba al otro muchacho. Ahí empezamos a buscar y yo veía cuerpos pero no los podía rescatar, el viento estaba muy peligroso. Por una persona viva me podía arriesgar pero no por cuerpos. Las olas ya estaban en 11 metros”, detalla.

Diferencias

En cuanto a las diferencias entre los operativos con los mencionados pesqueros y el llevado a cabo para rescatar al “Irízar”, Muñoz no sólo destaca que este último tuvo un final feliz, sino que también menciona que “al ser de la Armada (los tripulantes) estaban mucho más organizados”. Y agrega: “El clima no estaba mal, tuvieron tiempo y el barco no se fue a pique”.

Aunque igualmente aclara que había mucho fuego y la maniobra era peligrosa. “Tenían 400 tubos de gas vacíos y eso puede explotar. Nosotros estábamos yendo a puerto, habíamos terminado de pescar. Eran las 10 de la noche y me avisó mi primer oficial que había gente en el agua, cambiamos de rumbo y llegamos a las 5 de la mañana a donde estaba el ‘Irízar’. Pude pasar a la gente al barco y trasladarla a tierra”, manifiesta orgulloso.

Por eso lo distinguieron y hasta recibió reconocimientos de la fuerza. Todavía se asombra al relatarlo: “Me dieron una medalla de la Armada en una ceremonia en la Fragata Sarmiento, en Buenos Aires. Y después acá me distinguió el Concejo Deliberante. Tengo los diplomas en casa”.

El final

Todos esos acontecimientos marcan la carrera naval de Muñoz, que en el puerto marplatense es reconocido como uno de los mejores capitanes de pesca que hayan pasado por estos muelles. Pero ya se terminó.

“Hay cosas que no me gustan. Le perdí el…”. La palabra siguiente no la dice. Y no es fácil de adivinar. Le cuesta, y sin embargo sigue: “Lo de ‘Toti’ me afectó muchísimo. Estoy sano, no soy joven, pero por lo menos tengo un tiempo por delante… No voy a ser más rico ni más pobre. Quiero disfrutar”, se confiesa.

Es el adiós, así de simple. No hay más tiempo para odiseas: llegó el momento de rescatarse a sí mismo y vivir con los pies sobre la tierra.

. Veterano de guerra

Además de haber navegado por 42 años, Rodolfo Muñoz es veterano de la guerra de Malvinas. Como civil, formó parte del conflicto bélico entre Argentina y Gran Bretaña en 1982.

En aquel momento trabajaba para la empresa Alpesca, en el buque “Iglu I”. Se encontraba en tierra cuando la Armada lo convocó junto al resto de la tripulación.

“Salí para detectar la flota inglesa, tenía información de la Armada, de los barcos…”, narra Muñoz. En su bi-tácora de viaje figura que se dirigieron hacia el norte “para el lado de Africa y la Isla Concepción”.

“El barco lo destinó la empresa. Ahí fue cuando entre Africa y Brasil detectamos la flota inglesa y nos vinieron a investigar, pero dimos la información a tierra y no nos hicieron nada”, recuerda.

Todavía parece asombrado porque lograron avistar “justo” el movimiento de los buques enemigos. La amargura lo invadiría después, al regresar al país, cuando la guerra concluía con la derrota argentina.

Por su participación en el enfrentamiento por la soberanía de las islas del Atlántico Sur, Muñoz recibió con-decoraciones al valor y el coraje de parte del Estado nacional.

Una elección para ver quién conduce pobres

Sitio de Internet – Puerto de palos – Mar del Plata

By Roberto Garrone
Cristina Ledesma y Leonardo Ramírez se enfrentan por la conducción del gremio del pescado. Aunque ambos se creen vencedores, cualquiera sea el resultado, nada romperá la inactividad de los afiliados.

septiembre 20, 2018 by Roberto Garrone

Los días previos a la elección de autoridades del Sindicato Obrero de la Industria del Pescado (SOIP), pre-vistas para este jueves, rompieron la tensa calma que domina la cotidianidad del principal gremio en el puerto marplatense.

Estas últimas horas transcurrieron en medio de denuncias de intento de fraude de la opositora Lista 32 Rojo “Unidad Portuaria”, la cual elevó sus quejas por la falta de oficialización de los padrones del personal efectivo y los temporarios.

Desde el oficialismo rechazaron todas las acusaciones mientras siguieron brindando asistencia alimentaria. Casi todo el que entró a la sede sindical de la calle 12 de Octubre en los últimos días salió con una bolsa negra de consorcio con una docena de productos no perecederos en su interior.

Leonardo Ramírez dice que se endeudó con las tarjetas al igual que su familia directa y alguno más de los que lo acompañan en los cargos directivos, para comprar pintura y manchar de rojo los muros de las arterias principales del puerto.

Cristina Ledesma dice que se quedó sin voz por una gripe; descarta que sea el stress pre electoral y le da instrucciones a cada colaborador que pasa cerca mientras otros afiliados aguardan para ser atendidos en persona.

Ambos tienen una cosa en común más allá de haber formado parte de la misma conducción hasta hace poco: sienten que al término de los comicios, cuando se cuenten todos los votos, resultarán vencedores. Con holgura.

Por ahora la Junta Electoral parece no tener en claro cuántos son los habilitados para votar. Por ejemplo, los jubilados, que debieron empadronarse para poder participar, un día eran 46 y luego fueron 54. “Puede variar”, dice Juan Amoruso, el delegado de Mardi que preside la Junta Electoral, para crispar los nervios de los opositores que exigen más transparencia.

Al cierre de esta columna, en el inicio de los comicios, la sede sindical estaba bloqueada por la oposición porque la Junta no había oficializado a un grupo de fiscales de la Lista Roja. El bloqueo impedía que las combis pudieran llevar las urnas a las fábricas. Un mal comienzo para una larga jornada que debería estar signada por la transparencia. Y la mesura desde ambos sectores.

En la previa sobraron chicanas y mensajes pesados: Unos se quejan que la boletas llegaron tarde porque escribieron mal los nombres de los candidatos a propósito, no les reconocen los fiscales de mesa y la flexi-bilidad del padrón.

Del otro lado lamentan el muro/mensaje para un candidato que llegó como yapa a la rotura de un par de cubiertas del auto con el que habían llegado a conversar en una planta dominada por la oposición.

Lo que queda tras pasar la zaranda que margina el anecdotario es muy poco y tiene sabor amargo. Es com-probar que la áspera realidad que les toca atravesar a miles de trabajadores del pescado en Mar del Plata no va a cambiar por el resultado de la votación de este jueves.

Gane Ledesma y sume un tercer mandato al frente del gremio, o llegue la renovación con Ramírez, su florido discurso e ínfulas de recuperar una identidad desdibujada a fuerza de inactividad y precarización, nada cambiará en el fondo.

Porque más allá de alguna promesa circunstancial de campaña de la Lista Roja, las respuestas no están en el sindicato. Hacen falta políticas pesqueras para que el trabajo en tierra recupere ritmo, rompa el letargo del salario garantizado que invade casi todos los rincones de las fábricas.

Esos incentivos no existen y seguimos siendo testigos de un modelo que prioriza otros intereses antes que el empleo en tierra. En el último reparto de merluza hubssi del Fondo de Reserva que tiene el CFP, tres barcos congeladores de Solimeno más otro de Estrella Patagónica, se llevaron el 70% del reparto.

Las consecuencias están a la vista. Más de 600 puestos de trabajo perdidos a partir del cierre de media docena de fábricas en los últimos cuatro años y cientos de cuentapropistas del fileteado en plantas clandestinas.

Mientras este esquema se consolide y profundice, y no hay ningún indicio que vaya a revertirse, quien con-duzca el SOIP solo conducirá pobres.

Agroindustria suspende preventivamente a buques que operan sobre el lan-gostino fresco en aguas nacionales

Sitio de Internet – Mar y pesca noticias patagónicas

La medida está dirigida a 9 buques fresqueros por exceso de peso por cajón; de este modo el Gobierno na-cional cumple con la aplicación de Ley Federal de Pesca (LFP) y sus normas reglamentarias vigentes.
La Secretaría de Gobierno de Agroindustria de la Nación, a través de la Subsecretaría de Pesca, procedió esta semana a la suspensión preventiva de 9 buques pesqueros que operan sobre el langostino en aguas de jurisdicción nacional ante la presunta comisión de graves infracciones que atentan contra la sostenibilidad de la especie y afectan negativamente su cadena de valor.

La decisión fue tomada por superar los límites de peso fijados por cajón para los buques fresqueros. Esto además supone una acción de competencia desleal para el resto de la industria, además de atentar contra la calidad y frescura del producto.

Las medidas se tomaron en cumplimiento de la Ley Federal de Pesca (LFP) y sus normas reglamentarias vigentes, y siguiendo los lineamientos de las Medidas de Administración de la Pesquería de langostino (pleoticus muelleri) aprobadas por el Consejo Federal Pesquero mediante Res. CFP n° 7/2018.

El Gobierno Nacional promueve el ejercicio de la pesca marítima en procura del máximo desarrollo, siempre que se traten de procesos extractivos o industriales ambientalmente apropiados. Cabe destacar que el langostino salvaje es un recurso de alto valor comercial que ubicó a la Argentina como uno de los principales exportadores del mundo.

Cristina Ledesma seguirá al frente del Soip

Sitio de Internet – Pescare – Mar del Plata

La dirigente fue reelecta como secretaria general del gremio en un acto eleccionario que tuvo algunas ten-siones y denuncias cruzadas.

Los obreros del pescado locales seguirán teniendo a Cristina Ledesma como máxima representante gremial por los siguientes cuatro años. La secretaria general del Soip fue reelecta este jueves en un acto con algunas tensiones y denuncias cruzadas.
De acuerdo a los datos proporcionados por el sindicato a Pescare.com.ar, sobre un padrón de 2.632 afiliados, votaron 2.011 trabajadores; es decir el 76,4 por ciento. La lista Negra y Blanco que encabezó Ledesma obtuvo 1.387 votos.

En tanto, la lista Roja opositora, que tuvo como referente a Leonardo Ramírez, cosechó 500 votos. Además, se registraron 64 en blanco; 40 anulados; y 20 impugnados. Estos detalles fueron volcados en un acta de cierre provisorio.

“Estamos contentos con la participación de la gente, más allá de que la elección comenzó muy complicada. Pensamos que a las 8 iban a estar las urnas en las plantas; pero hubo impedimentos por parte de la lista opositora. Se tardó más de dos horas. La policía tampoco colaboró para que se hagan las cosas bien”, evaluó Ledesma.

La dirigente explicó que algunos trabajadores que habían finalizado su tarea cerca de las 7.30 decidieron no esperar la llegada de las urnas. Al mismo tiempo, expuso que cuatro representantes del Ministerio de Trabajo de la Nación se encargaron de monitorear todo el proceso electoral.

Reapertura de paritarias

El objetivo inmediato de este tercer mandato de Ledesma será la mejora salarial. La suba de la inflación motivará un pedido para la reapertura de paritarias. La actualización del 26 por ciento acordada con Caipa para 2018 parece haber quedado atrás.

“Sabemos de la falta de trabajo; pero hoy muchos planteos de la gente tienen que ver con la reapertura de las paritarias. Eso obviamente lo vamos a pedir. Después veremos los pasos a seguir”, señaló.

El Libro Guiness de la joda imparable

Diario de Madryn – Pto. Madryn

Por Juana de Arco*

“La historia de Alpesca, al final terminó como se temía: en la nada”. Esta línea reproducida de los diálogos que este fin de semana circulaban por Chubut respecto al resonado caso de la “pesquera- Lavadero”, es tal vez la síntesis de la frustración que siente la mayoría de la ciudadanía y de los medios de comunicación que hemos debido reportar la escandalosa maniobra de quiebra de uno de los emblemas de un sistema de entrega no solo de nuestros recursos naturales, sino también de nuestro capital social, que son los trabajadores.
Luego de la presión ejercida después de tres años de manera contundente desde el Sindicato vinculado al sector para que el juicio por la venta de Alpesca permitiera encontrar una salida a las indemnizaciones adeudadas a los trabajadores despedidos, la semana pasada la Oficina Judicial agilizó el proceso. Tarde, por supuesto. Porque los plazos estaban vencidos y con ello otra vez se estafó a todos los trabajadores.
A el juez Marcelo Nieto Di Biase no le quedó otra presuntamente que disponer el sobreseimiento de Héctor Omar “Cura” Segundo, por vencimiento del plazo máximo de duración del proceso, previsto en el Artículo 146 del Código Procesal Penal y en orden a los alcances del Artículo 147. El Ministerio Público Fiscal representado por el Fiscal General doctor Daniel Báez, reconoció expresamente en la audiencia que se había sobrepasado el plazo de tres años, aunque planteó que debía considerarse el tiempo en que otros imputados estuvieron en rebeldía, además de solicitar que se imprima al caso el tratamiento de “complejo”, en razón de las vicisitudes de la causa y las 900 víctimas del presunto hecho, y con ello poder sortear el vencimiento de los tres años. Pero ambos planteos, con oposición de la defensa, fueron rechazados por el juez, en virtud de las disposiciones de la Constitución Nacional, los tratados internacionales con rango constitucional, citas de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y de la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia.
Al parecer, se atrancaron varios, no se sabe bien si porque estaban sobrepasados de trabajo o porque se olvidaron del trillado tema. Porque de hecho, quienes impulsaron la causa, tampoco habrían activado como para que el papelón judicial permanente, no siga sucediendo.
Es que se podría haber aplicado la sugerencia de la Fiscalía, pero en otra instancia, ya que el juez rechazó el trámite de complejo por tratarse de un planteo extemporáneo, teniendo presente que el mismo debía ser presentado en la etapa preparatoria, con cita al precedente “Bloque de diputados Modelo Chubut” (carpeta 5220 de la Oficina Judicial de Rawson).
Por último, el juez Nieto Di Biase dispuso remitir copia al Superior Tribunal de Justicia a fin de que se analice la conveniencia de iniciar actuaciones administrativas ante una eventual responsabilidad de los funcionarios intervinientes en la tramitación del proceso. Algo que concitará la atención pública por el fuerte ruido a “arreglos” que suenan en torno a los temas vinculados con Alpesca. No olvidar que el pasado 27 de agosto pasado, fueron sobreseídos los imputados por el crédito de 10 millones a la empresa quebrada, pero sólo porque no se produjo acusación, un tema que también cayó al hígado a la ciudadanía ( Ver https://goo.gl/j2eZ6j )

Un empresario envidiable

Así la historia al final, hay que terminar dándole la razón al exintendente Carlos Eliceche cuando declaró por LU17 que “Cura” Segundo era “él” empresario estrella y ojalá hubiera otros como él. Visto desde la óptica del negociado, Segundo se puede decir que dio acabadas muestras de ser el “Maradona” del curro, y les pintó la cara a más de un empresario talentoso en la zona. Sólo un “palo” de lujo, blanco o negro, podría haber presidido más de tres grandes empresas pesqueras y de estiba en simultáneo, enfrentar un proceso por narcotráfico, tener bocha de cheques rechazados, cuentas embargadas, pescado podrido en cámaras, más de 2 mil trabajadores reclamando masivamente y lograr deshacerse de todas las firmas sin que le toquen un pelo, no terminar preso y encima convertirse en Rey Mago cada 1 de enero.

Cuidado, experto suelto

Omar Segundo está acusado de estafa por haber “simulado” la venta de la compañía en enero de 2014. No le fue aceptada la suspensión de juicio a prueba luego de haber ofrecido pagar 20 pesos por trabajador durante 10 meses. En esa causa ya hay condenados mediante juicio abreviado -Federico Otero, Rosa Chico y Juan Paulo Segundo, quienes reconocieron la maniobra-, pero a él la justicia no lo alcanzará, porque se les pasaron los plazos.
Por esta joda, todavía andan boyando sin laburo y sin indemnización, más de 1000 empleados que fueron despedidos sin cobrar en 2013, tras el cierre de la compañía.

Nadie cobrará nada

Increíblemente, había fuertes expectativas de la gente que espera hace más de cinco años por sus indemni-zaciones. De hecho, tras el reconocimiento de la culpabilidad por la venta fraudulenta de la ex Alpesca, por parte de Rosa Chico, los otros dos imputados en el juicio reconocieron, también su culpabilidad y con eso accedieron a un beneficio de un juicio corto y una pena en suspenso. Sin embargo el cuarto imputado, Omar Segundo, se negó a reconocer la culpabilidad, y ofreció una “indemnización” a los trabajadores de 180 pesos.
En su momento, el fiscal Jorge Bugueño, se opuso a la propuesta del imputado y planteó que “debe primar el interés público ya que hubo cerca de mil personas que se quedaron sin trabajo, se generó un fuerte conflicto social por lo que es nuestro interés que el proceso continúe”. Bueno, el proceso continuó, y ahora la sobreseyeron, con lo que ni siquiera cobrarán los 180 pesos por cabeza, que les hubiera permitido pagar la cerveza.
Hay que recordar que cuando el bloque de diputados de Chubut Somos Todos avanzó con la denuncia, había dejado bien clarito que “los barcos son los dueños de los cupos, con lo cual se transfiere la capacidad de pesca, y que Alpesca valía porque tenía 21 mil millones de toneladas de capacidad de pesca”, palabras más menos.
Desmantelada la empresa por arte de los reconocidos asesores legales que sugirió Eliceche, licuado el `la-vadero´ que arrancó con Alpargatas, siguió con Irving & Jonshon, pasó por HP Holding y derivó en Adalia para terminar salvando los trapos en el grupo Newsan de la mano de Marcelo Mou, de Alpesca no quedó ni el olor. Destruidos los barcos por `negligencia´ de los funcionarios de Martín Buzzi y acomodadas las otras yerbas, los cupos quedaron supuestamente para la Provincia y el negocio también. Otra vez, ganaron todos, menos los trabajadores.
Por todo esto, colorín colorado…, estén seguras que mientras haya alguien con memoria que escriba el libro, esta historia, no ha terminado…

*Soy Juana de Arco, amiga de Juan de la Sota, y ceniza de tantos…

El nuevo director de Pesca Continental de la provincia fue puesto en funciones

Diario Crónica – Comodoro Rivadavia

Se trata de José Luis Pérez quien se suma al equipo de trabajo de la Secretaria de Pesca que encabeza Adrián Awstin.

El gobernador del Chubut, Mariano Arcioni, este viernes en Sala de Situación de Casa de Gobierno, puso en funciones al nuevo director de Pesca Continental de la Provincia, José Luis Pérez, a través del decreto Nº 780.

El mismo se suma al equipo de trabajo que encabeza Adrián Awstin en la Secretaria de Pesca, siendo éste oriundo de la cordillera y ahora va a reemplazar a Randal Thomas quien se venía desempeñando en ese cargo hasta poco tiempo atrás.

Al respecto, el flamante funcionario manifestó que “me ha tomado de sorpresa la designación de mi nombre al frente de la Dirección de Pesca Continental del Chubut porque venía cumpliendo tareas dentro del ámbito forestal, pero a pesar de eso, tengo conocimiento sobre temas pesqueros en la zona de la cordillera porque es un tema que tiene mucha importancia en la región”.

En el mismo sentido, Pérez remarcó que “voy a tratar de desempeñarme lo mejor posible en la tarea que se me ha encomendado, por eso ya he mantenido reuniones con el secretario de Pesca de la Provincia, Adrián Awstin quien me ha dado toda la confianza para afrontar los desafíos que vienen”.

“También me he reunido con el director saliente, Randal Thomas, quien ha dejado la vara muy alta con el trabajo que ha realizado, por eso en un principio vamos a continuar con las políticas que se venían imple-mentando y tratando de mejorar las que sean necesarias”, finalizó el funcionario.

Estibadores, en “alerta” por falta de ayuda económica del Gobierno

Sitio de Internet – El marplatense

Desde el Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA) reconocieron un estado de “alerta” por las demoras en la llegada de ayuda económica que prometió el Gobierno para trabajadores de la pesca, ante el duro presente que arrastra el sector a lo largo del último tiempo.

Carlos Mezzamico, quien está al frente del gremio, manifestó “preocupación” al no tener “novedades” de un nuevo encuentro con autoridades provinciales, pese al compromiso que habían asumido funcionarios se-manas atrás para definir el envío de auxilio por esta fecha.

“Estamos a la espera de una reunión para ir consolidando y ver de qué manera se baja la ayuda. Hasta ahora no tuvimos nada y estamos preocupados y estamos en alerta porque la gente tiene necesidades y hay que cubrirlas“, expresó, en diálogo con El Marplatense.

El dirigente pidió “juntarse cuanto antes” con los representantes de la Provincia, ya que recordó que en los cónclaves que se desarrollaron en la ciudad se remarcó que “la coyuntura era complicada porque había mucha gente sin trabajo y que necesitaba ayuda”. “Los barcos que se fueron al sur todavía no volvieron y hay mucha gente sin trabajo”, insistió.

“Estamos tratando de mantener la paz social, conversando la gente, y gracias a Dios todavía hay paciencia”, aclaró, y reclamó: “Pero ya no queda otra que empezar a acelerar los tiempos y empezar a bajar ayuda para evitar que esto no pase a mayores”.